La igualdad de género, principal bandera juvenil

 

PLAN DE IGUALDAD - JUNIO

EL PAÍS

“En las noticias, en bromas claramente machistas que se hacen por la calle y que todavía les hacen gracia a mucha gente, en situaciones que viven amigos de tus padres, en los anuncios de la tele de productos de limpieza… ves desigualdad entre hombres y mujeres en todas partes”. (Aurora, 16 años)

Ni son líderes en su comunidad, ni en su país. Ni son conocidos, ni son hijos de nadie que lo sea, ni han hecho aún nada importante. Pero tienen toda la pinta de ir a hacerlo. Hablan y razonan como ya quisieran muchas personas que han tenido similares oportunidades educativas que ellos, y que les doblan o triplican la edad. Son avezados lectores, intelectualmente inquietos y buenos estudiantes, realmente buenos. Una de ellas es Aurora.

Un centenar de estudiantes de 16 países europeos, que estudian en centros públicos han sido seleccionados para participar en el programa europeo My Europe, organizado por la ONG europea Frankfurter Zukunftsrat, por su brillante currículo, por su nivel de inglés y su capacidad de redacción y análisis. Casualmente, algunos de los puntos más débiles de la educación española, si se analizan los datos de los informes Pisa de la OCDE. Están en Madrid esta semana para debatir sobre los temas que más les preocupan con la mirada puesta a 15 años vista, en 2030. Lo que para la mayoría de la gente es probablemente poco tiempo, pero, en el caso de ellos, son tantos años como los que han vivido hasta ahora. Tienen entre 15 y 24.

 “Vemos la discriminación de género en el día a día. Incluso el acoso y el maltrato. En parejas de adolescentes, en amigas a las que su ex no deja en paz, en familiares, aunque sean lejanos...”. (Julia, 16 años)

De las 20 cuestiones generales sobre las que les preguntaron (entre las que se encontraban desde la sanidad a la política europea o la digitalización del mundo), los participantes en este programa escogieron las cinco que más les preocupaban y la que más han destacado ha sido la igualdad de género, la han elegido además alumnos de los 16 países. Le sigue de cerca la educación y a continuación la religión y los extremismos, la intolerancia y, llama la atención que relegado a una quinta posición, el desempleo.

Una de las participantes españolas, Aurora Ruiz de Puente, que estudia 1º de bachillerato en el Instituto de Educación Secundaria Fortuny de Madrid, entiende así este resultado. “La desigualdad entre hombres y mujeres está presente en todas las situaciones de la vida cotidiana. Y si la sociedad permite la desigualdad entre géneros también va a permitir otras desigualdades”. El empleo es importante, pero todos los jóvenes están muy preocupados por este otro tema, asegura esta estudiante. “Veo esa discriminación de las mujeres en las noticias de la tele; en bromas claramente machistas que hacen algunos en el instituto —y que todavía les ríe la gente—; en situaciones que viven amigos de mis padres, o en anuncios de la tele, como, por ejemplo, los relacionados con la limpieza de la casa, en los que siempre aparecen madres. Mucha gente no se da cuenta, pero yo creo que es una influencia negativa que se va quedando en la sociedad”.

“Los jóvenes tenemos que hacer el esfuerzo de concienciar a la sociedad de que tiene que ser más tolerante”. (Nicolás, 19 años)

“Las cuotas para las mujeres en la política y en el mundo de la empresa no son la solución hoy en día. Tampoco estamos de acuerdo en que las mujeres imiten las actitudes de los hombres para poder ascender. La respuesta está en la educación, en cambiar la mentalidad de la sociedad, educando a las nuevas generaciones”. (Leonor, 16 años)

Ayer, tras las jornadas de discusión, estos jóvenes anunciaron las conclusiones de la reunión de Madrid, bautizada como Get2Gather 2015. Entre ellas destaca de nuevo la igualdad de género. Estos jóvenes consideran que los Gobiernos e instituciones deben adoptar políticas más contundentes en relación con este tema. Y añaden otros dos asuntos: la homofobia y la intolerancia con la diversidad. Como solución, todos los grupos de discusión apuntaron a lo mismo: educación, educación, educación.

“La solución está en que la gente joven se implique. El cambio tiene que venir de ellos. Porque vamos a una sociedad cada vez más diversa y multicultural”, destaca Nicolás Hernando de Larramendi. Tiene 19 años y cursa 1º del doble grado de Derecho y Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid. Estudió la secundaria en otro instituto público, el Ramiro de Maeztu. “Los jóvenes tenemos que hacer el esfuerzo de concienciar a la sociedad de que tiene que ser más tolerante”.

Julia Fuentes estudia también en el Fortuny, como Aurora. Terminó la ESO el curso pasado con un 9,27 y le dieron certificado de mención honorífica, un título que se otorga a los que sacan las notas más altas. “El empleo me preocupa, claro, pero quiero una sociedad que sea más justa y que sea libre, eso llevará a todo lo demás. Que se respeten los derechos humanos, la igualdad de género y que se haga a base de educación, que es la solución para todos los problemas de la sociedad”.

Si estos jóvenes ven tan claro la falta de igualdad en todos los ámbitos quizás tengan razón y no hayamos hecho lo suficiente. Habría que tomar nota”, dice Felipe Pastrana

Felipe Pastrana, vicepresidente de AbbVie Corporation en España, es uno de los expertos de empresas que colaboran con esta ONG y ha sido uno de los coordinadores del grupo de discusión sobre Igualdad de Género durante estas jornadas. Habla de romper tópicos. “De esta generación de jóvenes que nació en la era digital, que vive pegada al móvil y que van a un paso que otras generaciones no entendemos está claro que tenemos muchos que aprender”.

“No hay nada sin educación, especialmente, sin educación pública. Y sin educación en valores. Porque las escuelas están para enseñar no para predicar”. (Miguel, 18 años)

Es evidente que en el mundo laboral, “un equipo paritario es más rico, más constructivo y más completo”, resalta Pastrana. “Pero si estos jóvenes ven tan claro la falta de igualdad en todos los ámbitos quizás tengan razón y no hayamos hecho lo suficiente. Habría que tomar nota”.

 

PLAN DE IGUALDAD

MAYO 2015

Público digital

 

 

ANNA FLOTATS

La sexta acepción de "femenino" en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) es "débil, endeble". Y en la tercera definición de la palabra "masculino" aparecen los conceptos "varonil" y "enérgico". Editado en 2001 y actualizado cinco veces desde entonces, ha sido necesaria una sexta revisión para eliminar del diccionario tales significaciones.

"Se suele decir que la RAE va por detrás de la sociedad porque recoge los usos del lenguaje, es decir, los cambios que ya están asentados, pero estas acepciones deberían haber sido eliminadas hace un siglo", denuncia la directora de la cátedra de Género de la Universidad Rey Juan Carlos, Laura Nuño, que dice estar convencida de que si la RAE definiera "negro" como "esclavo" habría rectificado hace años. ¿Por qué no lo ha hecho hasta ahora en los significados de "femenino" y "masculino"? "Porque el patriarcado está más asentado que el racismo. Porque el racismo se afea y el machismo todavía no", responde Nuño a Público.

Besteiro: "La RAE debería ser más vanguardista y marcar tendencia" En este caso, sin embargo, la RAE no sólo no ajustaba las definiciones de "femenino" y "masculino" a la veracidad sino que, para muchas expertas, estas acepciones estaban al margen de la realidad. "Es lamentable que en 2014, con Merkel en Alemania y Soraya en España, por ejemplo, se asocie lo femenino a lo débil", ejemplifica Nuño, "pero a diferencia de las incorporaciones o las modificaciones en términos tecnológicos o del lenguaje coloquial, este cambio atraviesa la ideología, así que seguro que habrá alguien a quien le siente mal".

Coincide con ella la presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, que advierte de la importancia del cambio porque "el lenguaje construye pensamiento". "El papel de la lengua es esencial en la igualdad entre hombres y mujeres e imprescindible para romper roles y estereotipos sexistas", sentencia Besteiro, quien reclama a la RAE un posicionamiento "vanguardista" y que "marque tendencia" en este tipo de conceptos porque "no hacerlo perpetúa las desigualdades y afecta a los derechos humanos".

La federación que preside lleva reclamando estas modificaciones desde 2007 y, aunque celebra el gesto, Besteiro lamenta que las revisiones sólo se hagan si las asociaciones las reclaman.

Ángeles Álvarez, miembro de la Comisión de Igualdad del Congreso y diputada del PSOE, recuerda que Ley Integral contra la Violencia de Género da instrucciones y recomendaciones para fomentar el lenguaje no sexista, sobre todo en la Administración, por lo que celebra que la RAE "empiece a ser sensible a lo que ya está normalizado en la calle". "Los académicos están tomando consciencia no sólo de que el lenguaje asienta la ideología, sino que también la construye, así que bienvenido el cambio, aunque sea tarde".

En esta nueva revisión, la RAE también incorpora la palabra "feminicidio", un neologismo creado a través de la traducción del vocablo inglés femicide que se refiere al asesinato de mujeres por razón de género.

La nueva edición del diccionario, que tiene 93.111 entradas —8.680 más que la anterior—, no incluye, sin embargo, una de las incorporaciones que las asociaciones de mujeres llevan años reclamando: el verbo "feminizar", dado que sí que se contempla el verbo "masculinizar".

PLAN DE IGUALDAD. Marzo 2015

(El País)

 

Empoderando a las mujeres, empoderando a humanidad ¡Imagínalo!

La directora ejecutiva de ONU Mujeres reflexiona sobre lo conseguido y la relevancia de la Plataforma de Acción de Beijing que cumple 20 años

 

 

Hace casi 20 años, el mundo se reunió en Pekín en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. Allí, 189 gobiernos adoptaron una innovadora hoja de ruta para la igualdad de género: la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing. Más de 10 000 delegados y 30 000 activistas imaginaron un mundo en el que las mujeres y las niñas tuviesen los mismos derechos, libertades y oportunidades en cualquier ámbito de la vida.

A pesar de todo el progreso alcanzado en las dos últimas décadas, ningún país puede jactarse de haber alcanzado la igualdad entre hombres y mujeres. Ya es hora de que el mundo aúne esfuerzos de nuevo y complete esta travesía en beneficio de mujeres y niñas.

ONU Mujeres lanza una campaña a lo largo de todo un año con la que se pretende dar un renovado impulso a la visión presentada en la Conferencia sobre la Mujer de Beijing. Nuestros objetivos son claros: un compromiso renovado, acciones reforzadas y un aumento de los recursos para alcanzar la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y el cumplimiento de los derechos humanos. Nuestro lema es: Empoderando a las mujeres. Empoderando a la humanidad: ¡Imagínalo!

La Declaración de Beijing estableció estrategias para trabajar en 12 ámbitos de preocupación para mujeres y niñas en todo el mundo. Se instó a los gobiernos, al sector privado y a otros socios a que redujeran la pobreza de mujeres y niñas, a que asegurarán su derecho al acceso a la educación y a la formación. También se les instó a que protegieran su salud (incluyendo su salud sexual y reproductiva), a que las protegieran de la violencia y la discriminación, a que aseguraran que los avances tecnológicos también les beneficiaran y a que promovieran su participación total e igualitaria en la sociedad, la política y la economía.

La Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing sigue siendo el acuerdo más completo a nivel mundial sobre el empoderamiento y la igualdad de género. ¡Si tan sólo se hubiese aplicado!

No obstante, hoy podemos celebrar algunos avances. Más niñas van a la escuela, más mujeres trabajan, son elegidas como representantes y asumen puestos de liderazgo. Aun así, en todas las regiones del mundo y en todos los países, las mujeres siguen sufriendo discriminación sólo por su condición de mujer.

Podemos verlo todos los días. En la desigualdad en los sueldos y oportunidades en el ámbito laboral. En la persistente baja representación de mujeres líderes tanto en el sector público como en el privado. En el flagelo continuo que supone el matrimonio infantil, y en la pandemia de violencia que sufre una de cada tres mujeres en todo el mundo, una cifra mayor que la población de Europa.

Aunque, quizá, lo más sorprendente es que si las negociaciones de Pekín se llevasen a cabo hoy en día, probablemente se llegaría a un acuerdo menor. Todos tenemos la responsabilidad de seguir luchando hacia adelante para conseguir la plena aplicación de los acuerdos, pues cada vez que una mujer o niña sufre discriminación o algún tipo de violencia, es la humanidad la que pierde.

Desde la Conferencia de Pekín se han acumulado muchas pruebas de que empoderar a las mujeres es empoderar a la humanidad.

¡Imagínalo!

Los países con mayores niveles de igualdad de género presentan un mayor crecimiento económico. Las empresas con más mujeres en sus juntas directivas obtienen más beneficios para sus accionistas. Los parlamentos con más mujeres debaten un mayor número de cuestiones y adoptan más legislación sobre sanidad, educación, no discriminación y asistencia a menores. Además, los acuerdos de paz alcanzados por hombres y mujeres duran más y son más estables.

Los estudios han demostrado que por cada año adicional de educación que reciban las mujeres, la mortalidad infantil desciende un 9,5 por ciento. La igualdad de oportunidades para acceder a recursos y servicios para las mujeres agricultoras aumentará la producción y erradicará el hambre de 150 millones de personas. 1.000 millones de mujeres entrarán en la economía mundial en la próxima década. Con igualdad de oportunidades, su impacto en nuestra futura prosperidad provocará un punto de inflexión global.

Podemos y debemos convertir esto en una realidad. Ahora mismo, cada país está trabajando para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio en 2015 y para definir un nuevo plan mundial de desarrollo.

Debemos aprovechar esta oportunidad única en esta generación para plasmar con trazo firme la igualdad de género, así como los derechos y el empoderamiento de la mujer en las prioridades de la agenda mundial. Es lo correcto y lo que será más beneficioso para la humanidad.

Hombres y niños, callados durante mucho tiempo, empiezan ahora a alzarse y a defender los derechos humanos de mujeres y niñas a través de iniciativas como la campaña de ONU Mujeres #HeForShe. ¡Hacemos un llamado a todos los hombres y niños para que se unan a nuestra causa!

Casi 20 años después de Pekín, creo que el mundo está preparado para aplicar esta visión sobre la igualdad para hombres y mujeres. Hoy lanzamos una campaña Beijing+20 que se centrará en el progreso, en reconocer a quienes han luchado y en el trabajo efectivo que se está realizando en pos de la igualdad de género. Cada país redactará un informe sobre la situación de sus mujeres y niñas en estos 20 años después de la cuarta conferencia. La campaña hace un llamado tanto a líderes como a la población civil para que se vuelvan a comprometer y actúen para convertir en realidad las perspectivas de la plataforma de Beijing.

Desde Suecia, donde en junio se celebrarán reuniones para proteger los derechos humanos de mujeres y niñas; pasando por la Cumbre sobre el Clima de septiembre en Nueva York, donde mujeres jefes de Estado y activistas reafirmarán el papel de la mujer en la protección del medioambiente; luego en India, donde hombres y niños se manifestarán a favor de la igualdad de género; y hasta el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo de 2015, gente de todos los países alzarán su voz por un mundo mejor.

Juntas y juntos podemos alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres. ¡No hay tiempo que perder!

Empoderando a las mujeres. Empoderando a la humanidad. ¡Imagínalo!

Phumzile Mlambo-Ngcuka es directora ejecutiva de ONU Mujeres.

 

Aprendizajes de una historia


PLAN DE IGUALDAD. FEBRERO (EL PAÍS)


Michelle Bachelet ha vuelto a la presidencia de Chile en 2014 después de tres años al frente del organismo internacional ONU Mujeres.

Aquí desgrana estrategias adquiridas en su lucha por la igualdad. Aboga por incluir a los hombres y fomentar la discriminación positiva, y alerta contra posibles retrocesos.

 

La lucha por obtener reconocimiento cultural e institucional para la dignidad plena de las mujeres, junto con la obtención de logros históricos, ha sido inspiradora para la lucha por la igualdad en muchos otros ámbitos. Pero ha sido también ardua, y a veces parece inacabable. No hay todavía ningún país en el mundo en el que exista la igualdad plena de género. Así nos lo recuerda el ranking de igualdad de género del Foro Económico Mundial de este año. Ha sido un esfuerzo tenaz desplegado por mujeres concretas que, desde hace siglos, han buscado superar las discriminaciones y expandir sus horizontes. Pero ha significado también un trabajo de la sociedad a través de sus organizaciones no gubernamentales, de la discusión intelectual y la elaboración legislativa, ampliando el ámbito de capacidades y de derechos.

Por haber sido testigo y protagonista de los cambios, conozco bien los obstáculos que aún permanecen. Lo he podido vivir como estudiante de Medicina y como militante de un partido. También en el ejercicio profesional, conociendo la realidad sanitaria de mujeres y niñas. Como ministra, tanto de Salud como de Defensa, me correspondió instalar la lógica de derechos en la salud y promover la incorporación de las mujeres en el ámbito de la seguridad y la defensa. Como presidenta de mi país entre 2006 y 2010, como directora de ONU Mujeres y, ahora, a cargo nuevamente de la primera magistratura de Chile, donde forma parte de mis prioridades la incorporación de las mujeres y de las niñas como sujetos plenos de derecho. Nuestras luchas han hecho de este un mundo mejor para las mujeres, pero también para los hombres. Cuando muchos todavía no son conscientes de cuánto se han visto beneficiados, emerge la campaña promocional de Naciones Unidas He for She. Esta iniciativa invita a los hombres a incorporarse en formas de diálogo, negociación y compromiso más igualitario y razonado, de forma que todos salgamos ganando.

Pero queda mucho por avanzar y muchos obstáculos por eliminar. Para hacerlo, necesitamos mirar la lucha por la igualdad de género desde la historia. Allí están los aprendizajes que nos dicen cuál es el núcleo permanente de los esfuerzos que debemos sostener, cuáles son las estrategias que debemos revisar porque han cambiado los contextos y las subjetividades sociales, y dónde debemos innovar para hacernos cargo de los nuevos desafíos. Debemos aprender de nuestras experiencias y proyectarlas en un sentido renovado a largo plazo. Quiero compartirles algunos de los aprendizajes personales y colectivos de estos años. Y también contagiarles mi incansable optimismo respecto del futuro de las relaciones entre los géneros, que se renueva al observar a las nuevas generaciones que se han convertido en aliadas y continuadoras en esta lucha.

Urge poner el foco en la prevención y castigo de las diversas formas de violencia contra la mujer”

En mis años de trabajo por la igualdad de género, he aprendido, en primer lugar, que se requiere trabajar en varios niveles simultáneamente, cada uno con sus tiempos, sus instrumentos y sus objetivos propios. La lucha por la igualdad de género es multidimensional. En segundo lugar, no podemos olvidar que mientras debemos esforzarnos todavía por lograr un mayor acceso a distintos ámbitos de la esfera pública como educación y trabajo, emergen serias dificultades para que las mujeres sean visibles. El ascenso y el reconocimiento no han ido a la par con sus méritos, capacidades y talentos. Ello nos obliga a trabajar con más fuerza en lo que se denomina “la política de la presencia”, aquellas políticas de acción afirmativa que promueven la incorporación al espacio de lo político de aquellos sujetos o grupos discriminados. En tercer lugar, es necesario consolidar lo avanzado. La historia no es lineal. Nada nos asegura que los pasos dados sólo serán seguidos por más pasos hacia delante. Hemos visto que también son posibles los retrocesos, sobre todo en sociedades que, como la chilena, presentan tantas oportunidades para la desigualdad en diferentes ámbitos y por distintas razones.

En Chile, hemos logrado muchas reformas institucionales de protección y promoción para las mujeres, así como leyes que impiden la discriminación. Debemos seguir avanzando en ellas y perfeccionarlas. En esto es importante darle expresión orgánica al conjunto de esas reformas, con expresión institucional y mayores capacidades para implementarlas. Este año, transformaremos el Servicio Nacional de la Mujer, institución pionera en las reformas por la igualdad, en el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género.

Pero debemos ver la igualdad de género no sólo como un asunto formal, sino también como un hecho de las relaciones cotidianas. Es en la casa, en los colegios, en el trabajo y en la calle donde se debe verificar su concreción. Sabemos que muchas de las conquistas en el plano institucional no se han traducido plenamente aún en cambios en esos espacios, marcados todavía por la inercia de siglos de patriarcado. Necesitamos desplegar un amplio trabajo cultural desde la base, en la educación, en las comunicaciones y en el espacio público, para que hombres y mujeres se perciban y relacionen efectivamente como iguales. Este es un trabajo que apunta a lo simbólico, a los estereotipos y a los lenguajes.

Michelle Bachelet

PLAN DE IGUALDAD

ENERO 2015

Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz (El País)

 

La paquistaní Malala Yousafzai, la joven a la que los talibanes dispararon a la cabeza en 2012 por defender la escolarización de las mujeres, y el activista indio Kailash Satyarthi han sido galardonados este viernes con el Nobel de la Paz 2014 "por su lucha contra la opresión de los niños y los jóvenes y por el derecho de todos los niños a la educación", según ha anunciado el Comité Nobel Noruego.

"Los niños deben ir a la escuela y no ser explotados financieramente", ha defendido el Comité Nobel, subrayando que "en los países pobres, el 60% de la población actual tiene menos de 25 años". Según ha explicado al realizar el anuncio el presidente del Comité Nobel Noruego, Thorbjon Jagland, se ha considerado "un punto importante que un hindú y una musulmana, un indio y una paquistaní, se unan en la lucha común por la educación y contra el extremismo". Tras resaltar que gracias a la lucha también de otras personas e instituciones - hay 78 millones menos de niños que trabajan en el mundo que en el año 2000, aunque todavía hay 168 millones - el Comité Nobel Noruego ha incidido en que "la lucha contra la opresión y por los derechos de los niños y adolescentes contribuye a la realización de la 'fraternidad entre naciones' que Alfred Nobel menciona en su testamento como uno de los criterios para el Nobel de la Paz".

En el caso de Satyarthi, ha resaltado que "mostrando gran valor personal" y siguiendo la tradición de Gandhi, "ha liderado varias formas de protesta y manifestación, todas pacíficas, centrándose en la grave explotación de los niños para obtener beneficios financieros". Asimismo, "ha contribuido al desarrollo de importantes convenciones internacionales sobre los derechos de los niños". Kailash Satyarthi, ingeniero informático indio que hace 28 años abandonó el ordenador para denunciar a las multinacionales que en su país explotan a niños de entre 5 y 12 años de edad, encabeza la organización Global March, que ha liberado de la esclavitud empresarial a unos 80.000 niños en más de 160 países.

En cuanto a Malala, "pese a su juventud", lleva años luchando "por el derecho de las niñas a la educación y ha mostrado con su ejemplo que los niños y los jóvenes también pueden contribuir a mejorar sus propias situaciones". Además, ha resaltado el Comité Nobel, "lo ha hecho bajo las más peligrosas circunstancias". "Mediante su lucha heroica se ha convertido en una destacada portavoz de los derechos de las niñas a la educación", ha añadido.

Malala, que acaba de cumplir 17 años, alcanzó notoriedad cuando el Ejército paquistaní echó a los talibanes del valle del Swat en 2009. Se supo entonces que ella era la autora de un diario en el que contaba cómo era la vida bajo el control de los extremistas y que se difundía en la web de la BBC en urdu. Bajo el seudónimo de Gul Makai y desde los 11 años, Malala había relatado con gran candor cómo iban aumentando las restricciones hasta que finalmente cerraron todas las escuelas de niñas.

“Los talibanes han emitido una fetua que prohíbe ir a la escuela a todas las niñas”, escribió en una de las entradas. “[Hoy] sólo asistieron a clase 11 de las 27 alumnas. (…) Mis tres amigas se han ido a Peshawar, Lahore y Rawalpindi con sus familias después del edicto”. La angustia que viven las pequeñas se cuela cuando relata que una compañera le ha preguntado: “Por el amor de Dios, dime la verdad, ¿van a atacar nuestra escuela los talibanes?”.

No era un miedo irracional. Un informe publicado por el Ejército en aquellas fechas aseguraba que los talibanes habían decapitado a 13 niñas, destruido 170 escuelas y colocado bombas en otras cinco. Cuando los militares pusieron fin a la tiranía de los talibanes en Swat, Malala utilizó su repentina fama para promover el derecho a la educación, con especial énfasis en las chicas. Su activismo, dando conferencias en escuelas de todo el país, fue reconocido por el Gobierno, pero no cayó bien entre los extremistas que, tras haberla amenazado en varias ocasiones, el 9 de octubre de 2012 intentaron asesinarla.

Ni siquiera esa experiencia traumática ha apartado a Malala de su objetivo. Una vez recuperada en el Reino Unido, donde fue acogida con su familia, ha seguido promoviendo el derecho a la educación de las niñas. Justo ahora acaba de sacar una versión infantil de su libro Yo soy Malala (Alianza Editorial, 2013). Su actitud le ha granjeado el aplauso internacional. El año pasado recibió el premio Sajarov de la Unión Europea y ya estuvo nominada para el Nobel de la Paz; también fue invitada a hablar ante la Asamblea General de la ONU, que declaró el día de su cumpleaños, el 12 de junio, Día de Malala.

Sin embargo, no son sólo los talibanes, con su estrechez de miras y su temor a que la educación aleje a la gente de sus postulados, a quienes molesta Malala. Las escuelas privadas de Pakistán prohibieron su libro. Los responsables arguyeron que no es bastante respetuosa con el islam porque cuando menciona el nombre del profeta Mahoma no añade de seguido la expresión “que la paz sea con él”, como es habitual entre los musulmanes piadosos. Un mero pretexto que esconde desde el temor a represalias de los extremistas hasta meros celos, pasando por la ausencia de verdadera voluntad política para cambiar un país atenazado por la pobreza y la degeneración social.

PLAN DE IGUALDAD

Diciembre 2014

 

Qué es el derecho a la igualdad de género


Significa que los derechos, responsabilidades y oportunidades de las personas no dependan de si han nacido hombre o mujer. Que las aspiraciones, comportamientos y necesidades de unos y otros se consideren, valoren y promuevan de igual manera.


La igualdad entres hombres y mujeres constituye un principio jurídico universal. La Constitución Española reconoce la igualdad de hombres y mujeres como un derecho fundamental de todos los españoles, acorde con la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 10.2) y prohíbe cualquier tipo de discriminación por razón de sexo, raza, religión, opinión cualquier otra condición o circunstancia personal o social (art.14). Por su parte, el art. 9.2 consagra la obligación de los poderes públicos de promover condiciones para que la igualdad del individuo y de las agrupaciones en que se integra sean reales y efectivas.


En nuestro país y en el entorno de la UE se han dado pasos importantes en el camino de lograr el reconocimiento de los mismos derechos para hombres y mujeres, y en concreto en la participación de la mujer en todas las esferas de la vida social, política, cultural y económica. Pero estos logros son aún insuficientes. La violencia de género, la discriminación salarial, el mayor desempleo femenino, la todavía escasa presencia de las mujeres en puestos de responsabilidad política, social y económica, o los problemas de conciliación entre la vida personal laboral y familiar muestran cómo la igualdad plena, efectiva, entre mujeres y hombres, es todavía hoy una tarea pendiente. La reciente Ley de Igualdad quiere prevenir esas conductas discriminatorias promoviendo políticas activas para hacer efectivo este principio.


Sin embargo, estos avances y retos que constituyen una realidad en las sociedades del primer mundo, son todavía un sueño por desarrollar en la otra gran parte del mundo pobre donde a la mujer no se le reconoce el derecho a tener derechos, y mucho menos oportunidades.


En el caso de mujeres pobres la situación se agudiza. Los efectos negativos de la globalización de la economía mundial repercuten desproporcionadamente sobre la mujer, hablando así de feminización de la pobreza como el aumento de la proporción de mujeres sobre el total de personas pobres. Las cargas familiares, las dificultades en el acceso al empleo y la escasa formación la convierten en una persona con menos posibilidades para integrarse en la sociedad como sujeto de plenos derechos. 

Algunas constataciones en nuestro entorno


- En España hay ocho millones de pobres, de los cuales la mayoría son mujeres.


- El 40,3% de los hogares monoparentales se encuentran en situación de riesgo de pobreza económica.


- El 55,4% de los hogares donde residen mujeres solas mayores de 65 años se encuentra por debajo del umbral de riesgo de pobreza (Encuesta de Condiciones de Vida, ECV 2004).


- El número total de hogares monoparentales es de 367.000, de los cuales el 86,4% está a cargo de mujeres (Encuesta de Población Activa, EPA de l/2006).


- La esperanza de vida de las mujeres es de un 83,7 frente al 77,1 de los hombres (INE 2005).


- Hay una tendencia creciente de la violencia doméstica, con 100 muertes en 2004. Las estimaciones de ser víctima de maltrato en el entorno familiar es de un 12% en las mujeres, partiendo de que la mayor parte de las veces la violencia no se comunica.


- En las familias con escasos recursos económicos y educativos las tareas domésticas y el cuidado de los hijos recaen en las niñas y en el resto de mujeres de la casa.


- El 44% de las mujeres en situación laboral irregular señalan que el hecho de estar en un trabajo irregular dificulta la posibilidad de encontrar un empleo regularizado.


- En 2005 el número de denuncias interpuestas por mujeres por malos tratos de su pareja o ex pareja ascendió a 59.758, lo que supone un incremento del 38% respecto a 2002. El número de denuncias interpuestas por mujeres menores de 21 años aumentó un 86% de 2002 a 2005 (Instituto de la Mujer). 

Acciones y propuestas: por una equidad de género


No hay equidad social si no hay equidad de género encaminada a promover la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, en base a la justicia social y la dignidad de todas las personas. Necesitamos tomar conciencia de las desigualdades que se producen en nuestro entorno y en especial las que afectan a los colectivos de mujeres más empobrecidos y vulnerables. Para ello, podemos:


X Promocionar acciones de sensibilización y concienciación dirigidas a educar y formar a los más jóvenes en la necesidad de construir una sociedad basada en la equidad de relaciones hombre-mujer.


X Instar a las administraciones locales y autonómicas para que sigan fomentando y promoviendo políticas y acciones que aseguren una igualdad real por razón de género, obligando a un efectivo equilibrio entre ambos sexos.


X Reconocer y valorar social y económicamente el trabajo de la mujer.


X Denunciar las situaciones de injusticia y desigualdad por razones de género que afectan a los colectivos más vulnerables de nuestro entorno (mujeres inmigrantes, gitanas, prostitutas, sin hogar...) y promover acciones que mejoren su calidad de vida y autoestima.


X Reclamar una regulación justa y equitativa de la situación laboral que afecta principalmente a las mujeres que trabajan en el servicio doméstico (condiciones laborales, pagas, vacaciones) que en la mayor parte de los casos son mujeres inmigrantes.


X Reivindicar la educación gratuita de 0-3 años para una mejor incorporación de la mujer en el mercado de trabajo y avanzar en la conciliación laboral y familiar.

 

 

PLAN DE IGUALDAD NOVIEMBRE 2014


Violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres continúa siendo una epidemia global que mata, lastima y perjudica física, psicológica, sexual y económicamente a millones de mujeres de todas las edades. Para decirlo alto y claro: es una violación de los derechos humanos negarle a las mujeres la igualdad, la seguridad, la dignidad y las libertades fundamentales.

Este tipo de violencia está presente en todo el mundo; no hay un solo lugar que pueda decir que está libre de este grave problema social, más allá de diferencias culturales, religiosas, de educación o de nivel económico. Aún las sociedades más avanzadas que en la letra de la ley garantizan a las mujeres todos los derechos y tienen leyes específicas contra la violencia de género, tienen la asignatura pendiente de hacerlas cumplir en los hechos, en la transgresión cotidiana que se da en muchos hogares, que aún es aceptada mediante el silencio cómplice de muchas personas. Los niveles de tolerancia social son aún demasiado elevados hacia un problema del cual vemos sólo “la punta del iceberg”

Según la Declaración de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, Resolución de la Asamblea General, de diciembre de 1993: “La violencia contra las mujeres es la manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre los hombres y las mujeres, que han llevado a la dominación y la discriminación contra las mujeres hecha por los hombres y a la evitación del completo avance de las mujeres…”. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud, que desde hace años viene denunciando la violencia contra la mujer como un problema de salud prioritario, pide en su Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (2002) “Integrar la prevención de la violencia en las políticas sociales y educativas y promover además la igualdad entre los sexos y la igualdad social” (Recomendación 6)

Ya es hora que tomemos conciencia de que esta no es una cuestión privada que le pasa a otros detrás de las paredes de su casa, es un problema que nos compete a todas y todos como integrantes de esta sociedad, y como testigos que estamos siendo del dolor ajeno. Debemos aunar esfuerzos y hacer oír nuestra voz para seguir trabajando aliviando el sufrimiento de las mujeres víctimas, y también para educar, movilizar conciencias y sensibilizar sobre este tema a todo el que todavía no haya abierto su mente y su corazón.

Plan de igualdad

Octubre 2014



La igualdad entre las personas es algo que, teóricamente, debería ser un derecho para todo ser humano. Lo cierto es que, lamentablemente, esta premisa está lejos de ser cumplida. Aún así, habría que ver de qué tipo de igualdad estamos hablando, ya que es una palabra con muchos significados. Pero siempre se puede reflexionar sobre ella a través de algunas frases célebres.



La igualdad es algo que siempre se promueve como un derecho inherente a todo ser humano. Pero, ¿realmente esta condición se cumple? Además, ¿de qué igualdad hablamos? ¿Igualdad como derecho entre los hombres? ¿Igualdad entre sexos? En fin, la discusión puede ser muy larga. Lo cierto es que, más allá de estas tribulaciones, siempre es bueno reflexionar sobre ella. Para esto, hemos seleccionado algunas frases célebres:


"El mundo de la humanidad tiene dos alas: una es la mujer y la otra es el hombre. Hasta que ambas alas no se hayan desarrollado igualmente, el pájaro no podrá volar. [..] Hasta que el mundo de la mujer no llegue a ser igual al mundo del hombre en la adquisición de virtudes y perfecciones, no se podrá alcanzar el éxito y la prosperidad como debiera ser."(Abdul Bahá)



"Todos los hombres son iguales en al menos un aspecto: su deseo de ser diferentes."(William Randolph Hearst)



"Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son." (Abraham Lincoln)



"La igualdad tal vez sea un derecho, pero no hay poder humano que alcance jamás a convertirla en hecho."(Honoré de Balzac)



"Debemos reconocer la plena igualdad de todas las personas ante Dios y ante la ley, y en los cuerpos gubernamentales. Debemos hacerlo no porque resulte ventajoso económicamente, aunque lo es; no porque las leyes de Dios así lo dispongan, aunque así lo disponen, y no porque las gentes de otras tierras así lo deseen. Tenemos que hacerlo por la razón única y fundamental de que es lo correcto."(Robert Kennedy)



Descarga
La igualdad de género Octubre 2013
Artículo: La igualdad de género Octubre 2013
La igualdad de género Octubre 2013.doc.r
Documento de texto 14.6 KB
Descarga
La igualdad de género Octubre 2013 II
Artículo: La igualdad de género Octubre 2013 II
La igualdad de género Octubre 2013 II.do
Documento Microsoft Word 13.0 KB
Descarga
Artículo I Noviembre
Artículo I Noviembre
articulo I Noviembre.docx
Documento Microsoft Word 135.8 KB
Descarga
CAMPAÑA CON MOTIVO DEL 25 DE NOVIEMBRE
CAMPAÑA CON MOTIVO DEL 25 DE NOVIEMBRE.d
Documento Microsoft Word 38.0 KB
Descarga
Defiendo conceptos
Defiendo conceptos.doc
Documento Microsoft Word 37.5 KB
Descarga
Plan de igualdad 2013-2014
plan de igualdad 2013-2014.doc
Documento Microsoft Word 84.0 KB
Descarga
‪Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres‬
‪Ley para la igualdad efectiva de mujere
Documento Microsoft Word 41.5 KB
Descarga
ENERO 2014
Artículo ENERO 2014
ENERO 2014.doc
Documento Microsoft Word 36.5 KB